viernes, 25 de marzo de 2011

?¿

MI vecino el canguro vive feliz en su chavola, no se queja.Salvo cuando le vienen los ataques de visiones soñolientas,lllenas de polvo, métricas,verbales que se van y vuelven, vuelven y se van. Para no abandonarle, salvo cuando llego yo y el cabronazo me las trasmite a mi; y entonces yo sin mas remedio que el que tengo me dedico a visionar mediante paralelas mentales,pscologicass, ordodonticas, cuando las opcticas ya estan cerrada, se me hinchan los ojos y me dedico a mirar, a mirar, a mirar , para depues gritar a toda la gente que veo por la calle; me da iugal; bajos, gordos, flacos, locos,listos,tontos,pijas,bacalas,farrukitos... a mi se me va la voz y la Luna me ayuda a gritar.

Vendran a buscarnos centenares y millares de palabras que habitan en las mentes de los extrecto-cocos voladores de los espacios siderales de esta,nuestra generacion.
Vendran los sueños,siempre locos, encerrados en brumas de colores que vuelan sobre nuestras cabezas, hasta posarse en la que mas aagusto se encuentren,para luevo volver a volar un vals con los miles de grillos verdes que viven,habitan y comen de los piojos imaginarios (pero no por ello no reales) de nuestras pequeñas y medianas cabezas.

sinsentido alguno?          algun sentido sin-----

miércoles, 16 de marzo de 2011

los recuerdos del olvido

Perdamos el tiempo,aprendamos que siempre o casi siempre anda escondido en tus pensamientos, en cada recuerdo, en cada pestañeo; un pequeño sueño, que aveces se escondia en su pelo..
Pero no nos vayamos muy lejos, sigamos rrecorriendo cada sueño que quedo pintado en las esquinas de esta gris ciudad,;

Hoy la ciudad llegaba tarde, tenia cita con el psquiatra, no no os preocupeis no era nada, pero ella iva cada semana;
se sentaba y cada dia le contaba; el sufrimiento con el que cada noche se acostaba, lo malo que era que ya estubiese acostumbrada a no sentir nada, a no tener corazon, tan solo razón.A vivir dia a dia una vida vacia,tan solo llena de nada.
A no distinguir los días, avolver a pedir de rodillas que le devuelvan la melodía con la que día a díase reía y veía como miles y miles de corazones que caminaban por sus entrañan sonreian, soñaban, encontraban esa vida que les conduciria a la melodia, al dia en que por fin encontrarian el porque de sus vidas.

La  ciudad descubrió el porque de sus desdichas, ahora debia de ser ella la que andubiese perdia por si misma, comprendió que los corazones que laten, siempre saben encontrarse.